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Nuestra Ruta


Existe una tendencia generalizada de nostalgia tecnológica. Abarca desde dispositivos retro con tecnología actual, relojes digitales Seiko, cámaras  Polaroid, tocadiscos con USB, series de televisión y películas con tecnología de la vieja escuela.


A la moda de los vinilos se unen ahora los cassettes. Este formato de audio, prácticamente desterrado desde hace años, ha repuntado en ventas en los últimos años gracias al cine y las series.
Según Francisco Mora – especialista en neurociencia, explica que “en un mundo electrónico, virtualizado, en el que no tenemos contacto directo sino que vemos el mundo y a las personas a través de las pantallas y se pierde el significado del placer, la intimidad y el calor humano, el cerebro nos impulsa a una mirada retrospectiva, hace que recalemos en nuestra memoria, en los sustratos básicos de la emoción, de lo que nos hace sentirnos vivos, protegidos y seguros” y eso es lo que provoca la añoranza de tiempos pasados.
Así también “Los objetos antiguos son algo auténtico, singular, que permite sorprender, diferenciarse y dejar de ser vulgar en una sociedad uniforme y globalizada".
Los grandes avances tecnológicos así como nos facilitan la vida y automatizan nuestros procesos entregándonos instantaneidad y apertura en línea a lo que acontece en el mundo, así también se ha tornado abrumadora ya que cada vez que abrimos un dispositivo estamos siendo observados, medidos y analizados.
La tendencia vintage o retro nos lleva a rememorar la simplicidad de cuanto nos rodeábamos, no siendo invasiva y sobretodo reconfortante.
Los adelantos tecnológicos, la inmediatez y la celeridad imperantes potencian el consumo de productos nostálgicos en busca de una historia más pausada, unos tiempos más reflexivos, donde la calidad y la originalidad era el horizonte de toda creación.

Nuestro espacio pretende unir ambos mundos, el tecnológico donde los productos no eran fabricados con una caducidad programada, por el contrario poseían una durabilidad extraordinaria. Y el mundo vintage que rememora viejos tiempos, experiencias vividas, momentos compartidos a través de pequeños elementos, libros, revistas, productos.


Aquel mundo en donde era preciso caminar hacia la casa de nuestros amigos para poder tener comunicación con ellos, comunicación que se materializaba con un grito desde la puerta del amigo pronunciando su nombre, en tiempos en que el teléfono no era instrumento con el que todos pudieran contar, tiempos de largas caminatas hacia las fiestas cargando veinte o treinta discos L.P,  además de un tocadiscos portable ,último modelo en aquellos años, ese sacrificio involucraba el saludo de alegría de los participantes de la fiesta que te esperaban como se espera al dios de la música…Y hoy cientos de álbumes son transportados en un artilugio más pequeño que una uña, o puede ser escuchada desde un teléfono que todos llevamos encima, la tecnología nos derribó las fronteras trayéndonos, por ejemplo, la música de cualquier parte del mundo  en un abrir y cerrar de ojos, mientras hace unos años se debía esperar lustros para ver algún show musical en the midnigth special, videos que hoy vemos como añejas preciosidades por youtoube.

Son dos formas de vivir, queremos contactarnos con ambas, queremos contar lo que pensamos queremos compartir lo que sentimos frente a una desenfrenada carrera en donde el quehacer de la política, de la filosofía y el de las preguntas necesarias frente a la obviedad no permanecerán ajenas.

 

De aquellos dos mundos descritos te ofreceremos la posibilidad de reintegrarlos e integrarlos a tu vida, es por eso que te invitamos a recorrer nuestra página y compartas los recuerdos y lo que te mostramos en relación a la tecnología; entonces a iniciar la aventura y en forma fácil lleva contigo lo que creas que es necesario.


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